Madagascar: crónicas de Martiño sobre un gran equipo
(1) Crónica primer partido.
Madagascar ha ganado el primer partido del mundial. Un gran partido de Rafa con dos bellos goles, otro gran gol de mi buen amigo Zañartu, y la guinda del pastel, el momento de la tarde, el jugador del partido: el gran Diego, con un increíble gol desde el medio del campo, ante el que el portero "argentino" no pudo hacer nada. Felicidades chicos, gran partido y la clasificación a octavos está enfilada. A ver si nos toca España, que ya se sabe que pierde enseguida.
(2) Crónica: Segunda Victoria.
Madagascar sigue pisando fuerte en el mundial. Los pobrecillos holandeses no han tenido nada que hacer, ante el fútbol fino e incontestable del equipo de los lemures. Mateo, con dos goles, Rafa y Guele con un soberbio cabezazo, han certificado esta gran victoria. Ibai lo ha intentado de todos los modos, pero esta vez no ha habido suerte, en parte por algún gañán holandés que jugaba muy sucio. De todos modos, hay que destacar su gran contribución al equipo en su debut, con mucho trabajo y un juego muy incisivo, creando peligro de modo constante. Teniendo en cuenta la borrachera que llevaba anoche a las 22:00, hay que felicitar al de Vitoria. Gran papel también de los debutantes Manolo (con gran aplomo en el centro del campo, demostrando esa clase sevillana que le caracteriza) y Guele, siempre fuerte atrás y culminando su gran debut con ese fenomenal testarazo.
Hay que hacer mención especial al estado del equipo, que era bastante lamentable, tras una dura noche en Logroño. Por ello este resultado tiene todavía más valor. Hay equipo. Hay equipo para ganar el mundial, y la gente se está dando cuenta. Madagascar está desafiando al mundo, y el mundo sólo puede callarse y aplaudir.
Gran fin de semana amigos. Qué grandes somos. Vamos a ganar este puto mundial.
Goleadores:
Rafa: 3
Mateo: 2
Diego: 1
Juampa: 1
Guele:1
(3) Madagascar sigue pisando fuerte.
La selección de la bella isla del Índico sigue demostrando al mundo que es un equipo nacido para triunfar, y que sabe cuándo es la ocasión para la calidad, y cuándo la ocasión para el pundonor y la lucha.
En otro encuentro magnífico, los madasgareños se impusieron al conjunto luso por un contundente 6-3.
No era el de hoy un día para florituras. El calor y el bajo número de recambios obligaba a ser prudentes. El inicio del partido fue complicado, con un gol tempranero de un delantero portugués, que se aprovechó de la falta de concentración inicial de Madagascar, que ya se está convirtiendo en habitual. Un problema de exceso de confianza, en el que tendrán que trabajar los africanos si quieren hacer algo importante en este mundial. Tras el 0-1, la "máquina blanca" (como ya se empieza a conocer a los isleños) empezó a funcionar, con una rápida igualada. A partir de ahí, hubo un periodo de movimientos alternos en el marcador, hasta llegarse al empate a 3. Entonces, apareció el debutante Miguel Giménez, que con un soberbio testarazo puso el balón en la escuadra, encarrilando el partido de modo irreversible. Gran papel de este hombre, sólido atrás y con poderío por arriba en el ataque, demostrando que está llamado a hacer grandes cosas en este equipo.
Hay que hacer honor también al resto de goleadores. Rafa García, que se confirma como máximo artillero del equipo, con dos tantos de bella factura (siempre asistido por un mágico Martiño) y, como de costumbre, dando serenidad a la media, aportando en ataque, y dejando muestra de su calidad. El Guele, que culminó una gran cabalgada desde su puesto de central, para anotar con un gran punterazo, engañando a la defensa y el portero lusos. Miguel estuvo magnífico en defensa, siempre intratable y seguro, y que sólo cometió un error, en otra jugada similar a la del gol, que acabó en gol tras robo de balón y contraataque de los portugueses. De todos modos, esta acción sólo refleja que al bravo central le sobra ambición, y capacidad para echarse el equipo a sus espaldas, y no es más que un pequeño lunar en una actuación impecable. Binda, que marcó un gran gol, y a punto estuvo de anotar otro que habría sido antológico, de no ser por el travesaño luso, que lo impidió. Incansable y destacando en los diversos puestos que ocupó, tanto en el medio centro como en el lateral, siempre fue un puntal para los de Madagascar. Y, por último, el gran Mateo, el delantero africano volvió a mojar, y como siempre fue una tortura para la defensa lusa, con su presión, su movilidad y su POTENCIA. Gran partido de este hombre, que deja claro que tanto él como Ibai son arietes de las mayores garantías para el equipo favorito del mundial.
Encuentro magnífico también de los no goleadores, Aitor, Luis y Martiño. Los dos primeros, serios y expeditivos atrás, mostrando gran seguridad, y sabiendo aprovechar la línea de pase con la medular. Gran papel de ambos. En cuanto al centrocampista, aunque acusó el calor y tuvo que pedir la sustitución en dos ocasiones (comprensible, dado el enorme esfuerzo que realizó en el medio del campo) y siempre aportó en ataque, combinando bien con Rafa y Mateo, y llegando con múltiples ocasiones, que no pudo materializar. Este jugador sigue sin tener fortuna de cara a meta, pero sabe dos cosas: que su papel básico es dar goles (cosa que está haciendo de maravilla), y que los suyos propios acabarán llegando, antes o después.
Por último (por orden de llegada), Manolo Martín. Mención especial merece el chaparro y bravo jugador, que supo transmitir su carácter de ganador nato al equipo, a pesar de su llegada tardía. De hecho, su llegada dio ánimo y confianza a Madagascar, para romper el empate a 3 que amenazaba con ser el resultado definitivo. Pieza clave, por tanto, el señor MM en la victoria.
Para resumir, Madagascar sigue avanzando imparable en este mundial, demostrando que lo tiene todo, en la combinación perfecta: juventud y veteranía, calidad y fuerza, inteligencia y garra. En los tres partidos que ha jugado, ha puesto sobre la mesa su firme candidatura al título final. Y cualquir selección que quiera derrotarla, tendrá que dejarse todo en el campo, además de tener un gran día.
Esperamos impacientes el próximo partido de los africanos, que ya nos han deleitado a los que los hemos visto, pero que pueden acabar, si las cosas siguen como van, enamorando a todo el mundo.
Goleadores:
Rafa: 5
Mateo: 3
Guele: 2
Diego: 1
Juampa: 1
Carlos: 1
Ángel: 1
(4) Breve crónica.
El penúltimo jueves de mayo, Madagascar volvió a brillar. En esta ocasión, los ucranianos sufrieron la furia de los de la isla del Índico.
Un gol tempranero del equipo del este de Europa, volvió a poner en evidencia que la "máquina blanca" tiene problemas de concentración en el inicio de casi todos los partidos. Un problema en el que los africanos tendrán que trabajar, ahora que llega la fase decisiva del torneo.
Tras adelantarse los ucranianos, la reacción madagascareña no se hizo esperar. Martiño, siempre pícaro, puso la igualada tirando directamente un saque de esquina (con ligera ayuda del portero), e Ibai, de espectacular trallazo desde fuera del área, firmó un gran gol que adelantaba a los africanos. Impagable trabajo el del joven ariete, que a pesar de sus problemas físicos (en torno a los que ha habido cierta polémica, ya que un sector de la afición los relaciona con supuestas malas prácticas nocturnas), se batió con toda la defensa y ayudó mucho a su equipo, creando peligro y juego para Madagascar. Ibai conectó también con Martiño en el tercer gol, en el que el primero tiró un libre directo de potente disparo raso, y el segundo, con un sutil toque que mostró toda su magia, ponía el esférico fuera del alcance del guardameta ucraniano, pegado al poste.
Los últimos goles de Madagascar llegaron por parte de Manolo Glez. y del Guele. Gran partido de Manolo, posiblemente el hombre del encuentro, que estuvo muy sobrio todo el partido, aportando frialdad y criterio al juego de Madagascar. Su gol lo dice todo, un prodigio de calidad, sangre fría y definición. El Guele, por su parte, firmó un gol de pura fuerza y casta, con una cabalgada impresionante desde su campo hasta marcar su tercer gol en el campeonato.
Mención especial para Diego, espectacular en la portería, y Fran, debutante, que hizo un gran papel todo el encuentro.
Madagascar tiene ahora una cita con su historia. Los octavos de final esperan a los africanos. Colombia, Sri Lanka o Rwanda serán seguramente los principales rivales de los isleños en este mundial. Madagascar, más que nunca, aspira a todos. Mucho cuidado con la "máquina blanca".
Un abrazote equipo!!
Martiño
Goleadores:
Rafa: 5
Mateo: 3
Guele:3
Martiño: 2
Diego: 1
Juampa: 1
Carlos: 1
Ángel: 1
Ibai: 1
Manolo Écija: 1
(5) Madagascar. Historia de una ilusión. La Crónica Final.

Las torpes palabras que se pueden leer a continuación son un homenaje. No sólo a un equipo de fútbol. Más que a un grupo de personas. Son un homenaje a una idea, un estilo de vida, un espíritu que ha estado dentro de los componentes de un equipo de leyenda, un grupo inolvidable que siempre estará dentro de nuestros corazones.
Madagascar ha sido el máximo exponente de la ilusión, la espontaneidad, y el "jogo bonito" dentro de la competición. Sin pretensiones, sin grandes alardes. Y con toda la humildad y la alegría en el campo de fútbol, que es donde se demuestra lo que un equipo lleva dentro. Ahí Madagascar se ha divertido, ha tenido arte, pero también ha sudado, ha luchado, ha defendido sus colores con todo lo que tenía y más. Ha marcado grandes goles, ha hecho bonitas jugadas, algunas paradas antológicas.. pero sobre todo ha sido una piña, y se lo ha pasado bien sobre el césped. Con eso nos tenemos que quedar, y entonces el espíritu de Madagascar seguirá vivo siempre.
Hasta el último minuto, Madagascar fue temida por todos los equipos, y maravilló al mundo. Colombia, nuestro verdugo, supo cuando se acabó el partido que había tenido suerte, que Madagascar no había hecho todo lo que podía hacer, y que los 12 minutos de juego que quedaban por jugar no los habría aguantado con su ventaja de 2-1. Eso sí, hay que aceptar la derrota, aunque nos sepamos mejores que los colombianos. Madagascar tiene clase y señorío, y felicitamos al equipo americano por su juego y su victoria.
Al final, lo que nos queda es la experiencia vivida y la convicción de que nunca se podrá reunir un equipo que reúna tanta clase, tanta raza y tanto talento. Eso lo sabemos. Y a ello hemos contribuido todos y cada uno de nosotros. Todo el que ha participado. El que ha metido un gol, y el que lo ha evitado. El que tocaba el balón, y el que corría y se dejaba la piel en el terreno de juego. Y todos estos son los siguientes:
Aitor: sus pocas participaciones han sido perfectas. Cumplidor, disciplinado y eficaz. Un verdadero jugador de oficio, que conoce y controla su juego, y lo pone a disposición de su equipo. Como debe ser.
Ángel: uno de los más valiosos, a pesar de lo reducido de su participación. Talento, fuerza y trabajo. Y una cabeza prodigiosa, que marcó un gol muy importante para Madagascar, en uno de esos momentos críticos, cuando los grandes jugadores surgen.
Antonio: jugador de equipo, generoso y sacrificado. Defensa eficiente y humilde, representa todo lo que Madagascar es, y todo lo que quiere llegar a ser. El espíritu de Madagascar es Antonio.
Carlos Binder: el comodín. El jugador que todo entrenador querría tener, solvente tanto en defensa como en ataque, trabajador y con talento. Una pieza básica para Madagascar, y un caballero que da ejemplo a todos.
Diego: el bravo defensa-portero, importantísimo para el equipo. Le sobra personalidad. Defensa fuerte, expeditivo y pragmático, intimidaba al delantero más pintado. Y como portero, protagonista de algunas de las paradas del año. Jugador de equipo donde los haya, muy valioso y apreciado dentro del grupo.
Fran: futbolista de fuerza, raza y genio; con sus pocos partidos han demostrado que puede ser un jugador valioso. Ojalá hubiese podido participar más.
Guele: la versatilidad personificada. Bravo y eficaz en defensa, era capaz de recorrerse todo el campo y marcar un gol. Garra, eficacia y poderío. Un hombre imprescindible.
Ibai: uno de los dos grandes arietes. Las dudosas prácticas nocturnas de esta joven promesa han sido un pequeño lastre para este genial delantero. Pero incluso con su "cusclusilla" dolorida, su trabajo ha sido impagable: delantero incisivo, desbordante, peligroso.. y con un chut mortal. Suyo fue uno de los goles del torneo. Este chaval tiene futuro.
Juan Pablo: nuestro buen amigo. El mejor central del mundo junto con Puyol, Carbalho y Miguel Caballero. Defensa mágico, fuerte y práctico. Su ausencia siempre se notaba. Y su presencia siempre se agradecía.
Luis: aunque su proyección se vio frenada por una molesta lesión de espalda, los partidos en los que participó fueron ejemplo de su corrección, elegancia y juego en equipo. Un símbolo dentro del vestuario.
Luis Felipe: el abuelo, el padre, el compañero solidario. Un hombre que hace piña, y al que todos, en el vestuario madagascareño, quieren. Ejemplo de calma, de sangre fría, de saber estar. Un modelo a seguir por las jóvenes promesas como Ibai.
Manolo Chatito: su participación intermitente no resta valor a este buen jugador, que cumple siempre tanto en defensa como en el centro. Jugador humilde y práctico, nunca se complica y apenas tiene fallos. Un sabio del fútbol. Un sabio de la vida.
Manolo Écija: la clase sevillana, el arte de Écija, el fútbol hecho música. A pesar de sus problemas pélvicos, ha sido de lo mejor de Madagascar, añadiendo talento a raudales al centro del campo. Un jugón con mucho salero.
Martiño: el gran capitán. Junto con Rafa, autor de grandes momentos del mundial. Clase, estilo, elegancia...y una zurda mágica. Poco afortunado con el gol, lo ha suplido siendo el mejor pasador del equipo. Inolvidable. Imprescindible. Genial.
Mateo: uno de los grandes arietes de Madagascar. Importantísimo en cada partido, hace grandes goles, crea juego y corta la salida del rival. Talento, trabajo, velocidad, resistencia, y sobre todo potencia. Mucha potencia. Una referencia en ataque.
Mauricio: cuando juega, aporta muchísimo. Ha dado mucho talento y elegancia cuando ha podido jugar. Sin grandes alardes, demuestra que tiene mucho fútbol en sus botas.
Miguel Caballero: el puntal defensivo, los huevos de Madagascar, el mejor central del mundo junto con Puyol, Carbalho y Zañartu. Inapelable, poderoso, generoso. El jefe de la retaguardia.
Rafa García: el equilibrio para el equipo, el talento, el jugador con oficio que sabe ser duro cuando hay que serlo. El máximo goleador de Madagascar, que ha protagonizado algunas de las mejores jugadas del campeonato. Indiscutible en el centro del campo.
Madagascar ha ganado el primer partido del mundial. Un gran partido de Rafa con dos bellos goles, otro gran gol de mi buen amigo Zañartu, y la guinda del pastel, el momento de la tarde, el jugador del partido: el gran Diego, con un increíble gol desde el medio del campo, ante el que el portero "argentino" no pudo hacer nada. Felicidades chicos, gran partido y la clasificación a octavos está enfilada. A ver si nos toca España, que ya se sabe que pierde enseguida.
(2) Crónica: Segunda Victoria.
Madagascar sigue pisando fuerte en el mundial. Los pobrecillos holandeses no han tenido nada que hacer, ante el fútbol fino e incontestable del equipo de los lemures. Mateo, con dos goles, Rafa y Guele con un soberbio cabezazo, han certificado esta gran victoria. Ibai lo ha intentado de todos los modos, pero esta vez no ha habido suerte, en parte por algún gañán holandés que jugaba muy sucio. De todos modos, hay que destacar su gran contribución al equipo en su debut, con mucho trabajo y un juego muy incisivo, creando peligro de modo constante. Teniendo en cuenta la borrachera que llevaba anoche a las 22:00, hay que felicitar al de Vitoria. Gran papel también de los debutantes Manolo (con gran aplomo en el centro del campo, demostrando esa clase sevillana que le caracteriza) y Guele, siempre fuerte atrás y culminando su gran debut con ese fenomenal testarazo.
Hay que hacer mención especial al estado del equipo, que era bastante lamentable, tras una dura noche en Logroño. Por ello este resultado tiene todavía más valor. Hay equipo. Hay equipo para ganar el mundial, y la gente se está dando cuenta. Madagascar está desafiando al mundo, y el mundo sólo puede callarse y aplaudir.
Gran fin de semana amigos. Qué grandes somos. Vamos a ganar este puto mundial.
Goleadores:
Rafa: 3
Mateo: 2
Diego: 1
Juampa: 1
Guele:1
(3) Madagascar sigue pisando fuerte.

La selección de la bella isla del Índico sigue demostrando al mundo que es un equipo nacido para triunfar, y que sabe cuándo es la ocasión para la calidad, y cuándo la ocasión para el pundonor y la lucha.
En otro encuentro magnífico, los madasgareños se impusieron al conjunto luso por un contundente 6-3.
No era el de hoy un día para florituras. El calor y el bajo número de recambios obligaba a ser prudentes. El inicio del partido fue complicado, con un gol tempranero de un delantero portugués, que se aprovechó de la falta de concentración inicial de Madagascar, que ya se está convirtiendo en habitual. Un problema de exceso de confianza, en el que tendrán que trabajar los africanos si quieren hacer algo importante en este mundial. Tras el 0-1, la "máquina blanca" (como ya se empieza a conocer a los isleños) empezó a funcionar, con una rápida igualada. A partir de ahí, hubo un periodo de movimientos alternos en el marcador, hasta llegarse al empate a 3. Entonces, apareció el debutante Miguel Giménez, que con un soberbio testarazo puso el balón en la escuadra, encarrilando el partido de modo irreversible. Gran papel de este hombre, sólido atrás y con poderío por arriba en el ataque, demostrando que está llamado a hacer grandes cosas en este equipo.
Hay que hacer honor también al resto de goleadores. Rafa García, que se confirma como máximo artillero del equipo, con dos tantos de bella factura (siempre asistido por un mágico Martiño) y, como de costumbre, dando serenidad a la media, aportando en ataque, y dejando muestra de su calidad. El Guele, que culminó una gran cabalgada desde su puesto de central, para anotar con un gran punterazo, engañando a la defensa y el portero lusos. Miguel estuvo magnífico en defensa, siempre intratable y seguro, y que sólo cometió un error, en otra jugada similar a la del gol, que acabó en gol tras robo de balón y contraataque de los portugueses. De todos modos, esta acción sólo refleja que al bravo central le sobra ambición, y capacidad para echarse el equipo a sus espaldas, y no es más que un pequeño lunar en una actuación impecable. Binda, que marcó un gran gol, y a punto estuvo de anotar otro que habría sido antológico, de no ser por el travesaño luso, que lo impidió. Incansable y destacando en los diversos puestos que ocupó, tanto en el medio centro como en el lateral, siempre fue un puntal para los de Madagascar. Y, por último, el gran Mateo, el delantero africano volvió a mojar, y como siempre fue una tortura para la defensa lusa, con su presión, su movilidad y su POTENCIA. Gran partido de este hombre, que deja claro que tanto él como Ibai son arietes de las mayores garantías para el equipo favorito del mundial.
Encuentro magnífico también de los no goleadores, Aitor, Luis y Martiño. Los dos primeros, serios y expeditivos atrás, mostrando gran seguridad, y sabiendo aprovechar la línea de pase con la medular. Gran papel de ambos. En cuanto al centrocampista, aunque acusó el calor y tuvo que pedir la sustitución en dos ocasiones (comprensible, dado el enorme esfuerzo que realizó en el medio del campo) y siempre aportó en ataque, combinando bien con Rafa y Mateo, y llegando con múltiples ocasiones, que no pudo materializar. Este jugador sigue sin tener fortuna de cara a meta, pero sabe dos cosas: que su papel básico es dar goles (cosa que está haciendo de maravilla), y que los suyos propios acabarán llegando, antes o después.
Por último (por orden de llegada), Manolo Martín. Mención especial merece el chaparro y bravo jugador, que supo transmitir su carácter de ganador nato al equipo, a pesar de su llegada tardía. De hecho, su llegada dio ánimo y confianza a Madagascar, para romper el empate a 3 que amenazaba con ser el resultado definitivo. Pieza clave, por tanto, el señor MM en la victoria.
Para resumir, Madagascar sigue avanzando imparable en este mundial, demostrando que lo tiene todo, en la combinación perfecta: juventud y veteranía, calidad y fuerza, inteligencia y garra. En los tres partidos que ha jugado, ha puesto sobre la mesa su firme candidatura al título final. Y cualquir selección que quiera derrotarla, tendrá que dejarse todo en el campo, además de tener un gran día.
Esperamos impacientes el próximo partido de los africanos, que ya nos han deleitado a los que los hemos visto, pero que pueden acabar, si las cosas siguen como van, enamorando a todo el mundo.
Goleadores:
Rafa: 5
Mateo: 3
Guele: 2
Diego: 1
Juampa: 1
Carlos: 1
Ángel: 1
(4) Breve crónica.

El penúltimo jueves de mayo, Madagascar volvió a brillar. En esta ocasión, los ucranianos sufrieron la furia de los de la isla del Índico.
Un gol tempranero del equipo del este de Europa, volvió a poner en evidencia que la "máquina blanca" tiene problemas de concentración en el inicio de casi todos los partidos. Un problema en el que los africanos tendrán que trabajar, ahora que llega la fase decisiva del torneo.
Tras adelantarse los ucranianos, la reacción madagascareña no se hizo esperar. Martiño, siempre pícaro, puso la igualada tirando directamente un saque de esquina (con ligera ayuda del portero), e Ibai, de espectacular trallazo desde fuera del área, firmó un gran gol que adelantaba a los africanos. Impagable trabajo el del joven ariete, que a pesar de sus problemas físicos (en torno a los que ha habido cierta polémica, ya que un sector de la afición los relaciona con supuestas malas prácticas nocturnas), se batió con toda la defensa y ayudó mucho a su equipo, creando peligro y juego para Madagascar. Ibai conectó también con Martiño en el tercer gol, en el que el primero tiró un libre directo de potente disparo raso, y el segundo, con un sutil toque que mostró toda su magia, ponía el esférico fuera del alcance del guardameta ucraniano, pegado al poste.
Los últimos goles de Madagascar llegaron por parte de Manolo Glez. y del Guele. Gran partido de Manolo, posiblemente el hombre del encuentro, que estuvo muy sobrio todo el partido, aportando frialdad y criterio al juego de Madagascar. Su gol lo dice todo, un prodigio de calidad, sangre fría y definición. El Guele, por su parte, firmó un gol de pura fuerza y casta, con una cabalgada impresionante desde su campo hasta marcar su tercer gol en el campeonato.
Mención especial para Diego, espectacular en la portería, y Fran, debutante, que hizo un gran papel todo el encuentro.
Madagascar tiene ahora una cita con su historia. Los octavos de final esperan a los africanos. Colombia, Sri Lanka o Rwanda serán seguramente los principales rivales de los isleños en este mundial. Madagascar, más que nunca, aspira a todos. Mucho cuidado con la "máquina blanca".
Un abrazote equipo!!
Martiño
Goleadores:
Rafa: 5
Mateo: 3
Guele:3
Martiño: 2
Diego: 1
Juampa: 1
Carlos: 1
Ángel: 1
Ibai: 1
Manolo Écija: 1
(5) Madagascar. Historia de una ilusión. La Crónica Final.

Las torpes palabras que se pueden leer a continuación son un homenaje. No sólo a un equipo de fútbol. Más que a un grupo de personas. Son un homenaje a una idea, un estilo de vida, un espíritu que ha estado dentro de los componentes de un equipo de leyenda, un grupo inolvidable que siempre estará dentro de nuestros corazones.
Madagascar ha sido el máximo exponente de la ilusión, la espontaneidad, y el "jogo bonito" dentro de la competición. Sin pretensiones, sin grandes alardes. Y con toda la humildad y la alegría en el campo de fútbol, que es donde se demuestra lo que un equipo lleva dentro. Ahí Madagascar se ha divertido, ha tenido arte, pero también ha sudado, ha luchado, ha defendido sus colores con todo lo que tenía y más. Ha marcado grandes goles, ha hecho bonitas jugadas, algunas paradas antológicas.. pero sobre todo ha sido una piña, y se lo ha pasado bien sobre el césped. Con eso nos tenemos que quedar, y entonces el espíritu de Madagascar seguirá vivo siempre.
Hasta el último minuto, Madagascar fue temida por todos los equipos, y maravilló al mundo. Colombia, nuestro verdugo, supo cuando se acabó el partido que había tenido suerte, que Madagascar no había hecho todo lo que podía hacer, y que los 12 minutos de juego que quedaban por jugar no los habría aguantado con su ventaja de 2-1. Eso sí, hay que aceptar la derrota, aunque nos sepamos mejores que los colombianos. Madagascar tiene clase y señorío, y felicitamos al equipo americano por su juego y su victoria.
Al final, lo que nos queda es la experiencia vivida y la convicción de que nunca se podrá reunir un equipo que reúna tanta clase, tanta raza y tanto talento. Eso lo sabemos. Y a ello hemos contribuido todos y cada uno de nosotros. Todo el que ha participado. El que ha metido un gol, y el que lo ha evitado. El que tocaba el balón, y el que corría y se dejaba la piel en el terreno de juego. Y todos estos son los siguientes:
Aitor: sus pocas participaciones han sido perfectas. Cumplidor, disciplinado y eficaz. Un verdadero jugador de oficio, que conoce y controla su juego, y lo pone a disposición de su equipo. Como debe ser.
Ángel: uno de los más valiosos, a pesar de lo reducido de su participación. Talento, fuerza y trabajo. Y una cabeza prodigiosa, que marcó un gol muy importante para Madagascar, en uno de esos momentos críticos, cuando los grandes jugadores surgen.
Antonio: jugador de equipo, generoso y sacrificado. Defensa eficiente y humilde, representa todo lo que Madagascar es, y todo lo que quiere llegar a ser. El espíritu de Madagascar es Antonio.
Carlos Binder: el comodín. El jugador que todo entrenador querría tener, solvente tanto en defensa como en ataque, trabajador y con talento. Una pieza básica para Madagascar, y un caballero que da ejemplo a todos.
Diego: el bravo defensa-portero, importantísimo para el equipo. Le sobra personalidad. Defensa fuerte, expeditivo y pragmático, intimidaba al delantero más pintado. Y como portero, protagonista de algunas de las paradas del año. Jugador de equipo donde los haya, muy valioso y apreciado dentro del grupo.
Fran: futbolista de fuerza, raza y genio; con sus pocos partidos han demostrado que puede ser un jugador valioso. Ojalá hubiese podido participar más.
Guele: la versatilidad personificada. Bravo y eficaz en defensa, era capaz de recorrerse todo el campo y marcar un gol. Garra, eficacia y poderío. Un hombre imprescindible.
Ibai: uno de los dos grandes arietes. Las dudosas prácticas nocturnas de esta joven promesa han sido un pequeño lastre para este genial delantero. Pero incluso con su "cusclusilla" dolorida, su trabajo ha sido impagable: delantero incisivo, desbordante, peligroso.. y con un chut mortal. Suyo fue uno de los goles del torneo. Este chaval tiene futuro.
Juan Pablo: nuestro buen amigo. El mejor central del mundo junto con Puyol, Carbalho y Miguel Caballero. Defensa mágico, fuerte y práctico. Su ausencia siempre se notaba. Y su presencia siempre se agradecía.
Luis: aunque su proyección se vio frenada por una molesta lesión de espalda, los partidos en los que participó fueron ejemplo de su corrección, elegancia y juego en equipo. Un símbolo dentro del vestuario.
Luis Felipe: el abuelo, el padre, el compañero solidario. Un hombre que hace piña, y al que todos, en el vestuario madagascareño, quieren. Ejemplo de calma, de sangre fría, de saber estar. Un modelo a seguir por las jóvenes promesas como Ibai.
Manolo Chatito: su participación intermitente no resta valor a este buen jugador, que cumple siempre tanto en defensa como en el centro. Jugador humilde y práctico, nunca se complica y apenas tiene fallos. Un sabio del fútbol. Un sabio de la vida.
Manolo Écija: la clase sevillana, el arte de Écija, el fútbol hecho música. A pesar de sus problemas pélvicos, ha sido de lo mejor de Madagascar, añadiendo talento a raudales al centro del campo. Un jugón con mucho salero.
Martiño: el gran capitán. Junto con Rafa, autor de grandes momentos del mundial. Clase, estilo, elegancia...y una zurda mágica. Poco afortunado con el gol, lo ha suplido siendo el mejor pasador del equipo. Inolvidable. Imprescindible. Genial.
Mateo: uno de los grandes arietes de Madagascar. Importantísimo en cada partido, hace grandes goles, crea juego y corta la salida del rival. Talento, trabajo, velocidad, resistencia, y sobre todo potencia. Mucha potencia. Una referencia en ataque.
Mauricio: cuando juega, aporta muchísimo. Ha dado mucho talento y elegancia cuando ha podido jugar. Sin grandes alardes, demuestra que tiene mucho fútbol en sus botas.
Miguel Caballero: el puntal defensivo, los huevos de Madagascar, el mejor central del mundo junto con Puyol, Carbalho y Zañartu. Inapelable, poderoso, generoso. El jefe de la retaguardia.
Rafa García: el equilibrio para el equipo, el talento, el jugador con oficio que sabe ser duro cuando hay que serlo. El máximo goleador de Madagascar, que ha protagonizado algunas de las mejores jugadas del campeonato. Indiscutible en el centro del campo.
Todos ellos han formado parte de esa maravilla, ese sueño que es Madagascar. Ojalá algún día puedan juntarse y jugar otro partido. Porque Madagascar es, ante todo, un grupo de amigos. Y la amistad perdura, independientemente de la distancia. No os olvidéis de Madagascar.
Gracias a todos. Y hasta luego amigos.
Gracias a todos. Y hasta luego amigos.


1 Comments:
Madagascar fué muy grande, tanto como los momentos que nos hizo vivir......Y ver jugar a Martiño siempre fué como bailar con la chica que te gusta.
Un abrazo ambos todos!
¿Y si lo repitiéramos?
12/20/2006 9:55 AM
Publicar un comentario en la entrada
<< Home